lunes, 14 de julio de 2014

¿Por qué Messi rió? - Análisis Psicobiológico


Messi, es un extraordinario jugador, uno de los mejores del mundo, pero ¿por qué no lo demostró fehacientemente en el mundial? Podríamos decir que fue por que no estaba acompañado de los mejores como sucede en su club, pero también podríamos decir que es por la presión que un país ejercía sobre él.

Somos animales sociales, profundamente familiares, cuando un país, el que nos vio nacer, nos pide algo, realmente queremos dárselo, el no hacerlo nos genera un miedo relacionado a la desolación, al abandono, a la muerte. Pero esa presión nos pone en estados mentales poco eficientes, no actuamos sino reaccionamos, no “somos”, sino “estamos”. El último tiro libre de Argentina evidenció todo lo dicho, ¿Lo recuerdan? Messi frente a la pelota, él pudo centrar, la distancia era más favorable para un centro, que para un tiro directo al arco, su consciente lo sabía. Pero lo más recóndito de su mente inconsciente tomó una decisión que seguro dijo- yo soy el equipo, yo soy el genio, si centro, ellos lo perderán, patearé al arco- y claro, agotamiento, tensión, presión, estrés y vimos uno de los tiro libres peor pateados en todo el historial de Messi. Su rostro mostró, luego de esa acción un sonrisa inesperada, algunos la leyeron como una burla, nada más lejano a eso, fue en realidad, una expresión que buscaba perdón. 

Cuando uno sonríe, muchas veces lo que busca es caer bien, es ser aceptado, ser querido, es pertenecer a un lugar. Messi estaba tan presionado, que en ese momento quien mandaba era su inconsciente y este pidió perdón. Esto es solo futbol, pero nos ayuda a ver cuan bien o mal podemos hacer las cosas, dependiendo del nivel de estrés en el que nos encontremos y el trato que el medio nos da.

Blgo. Miguel Figueroa I.
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Cap.4 : Los hombres y sus errores en la comunicación organizacional


Los hombres tenemos más dificultades de hablar sobre nuestros problemas, comentamos menos sobre nuestras enfermedades, esperamos curarnos solos y hasta nuestras complicaciones organizacionales las preferimos callar, por ejemplo, el problema en un balance, el descenso de las ventas, la rivalidad con algún compañero de área, etc  son guardados bajo siete llaves.  Esto tiene una explicación evolutiva. En este capítulo explicamos cual es la razón de esta diferencia y algunas ideas de lo que podemos hacer para comunicarnos mejor. Duración: 1 min.

viernes, 11 de julio de 2014

¿Quién ganará el domingo? PREDICCIONES PSICO BIOLOGICAS

Ganar teniendo a los suyos cerca es uno de los placeres más grandes que existe para un guerrero, pero perder es también uno de los más profundos dolores, más aun si la derrota es por humillación. Somos animales evolutivamente sociales, estamos diseñados en disfrutar del reconocimiento y sufrir intensamente por el desprecio de nuestro grupo. Amamos pertenecer a una familia, sufrimos poderosamente si esta nos desampara, y es que sentirse abandonado por la familia es como ser sentenciado a la muerte, evolutivamente hablando.
Es muy probable, según los últimos sucesos, que en lo más profundo del cerebro del equipo Argentino exista un sutil miedo por ser goleado frente a su gente, que estará muy cerca, un miedo que les hará tomar medidas híper protectoras. Es muy probable que Alemania sepa lo que está pasando por el cerebro del equipo Argentino y quiera aprovecharlo al máximo. El miedo genera una hormona que en cantidades razonables es estimulante pero que cuando inunda tu cerebro se vuelve un veneno: el cortisol. Te ayuda a estar alerta, te pone en vigilia, te conecta con tus lados más fuertes, pero solo si está en tu cuerpo por poco tiempo. Un estrés crónico te hace trastabillar, oculta tus pensamientos más racionales y reaccionas solo instintivamente. El miedo aleja a los genios de su genialidad.
Un gol tempranero en el arco argentino podría crear en ellos niveles altísimos de cortisol, intentarán protegerse más, pero también con más miedo, y eso podría desencadenar en más errores. El equipo Alemán, luego de su extraordinario partido, debe sentirse muy poderoso, en su sangre sus niveles de testosterona deben estar muy altos, la testosterona es una hormona relacionada a la seguridad y al poder, pero también al riesgo, y aquí podría estar la clave. Es seguro que en el entrenamiento, en las charlas, en la táctica alemana, la consigna será, estar tranquilos, no arriesgar, no sobrepasarse. Pero una cosa es lo que tu consiente debe hacer y otra la que tus emociones ordenan. Lo racional del cerebro alemán, nunca ha sido tan perturbado al haber ganado con tanta holgura a un equipo tan poderoso como el brasileño. Esa misma emoción, puede estimularlos a hacer maravillas en el siguiente partido, pero también puede llevarlos a arriesgar tanto que ningún mensaje de su entrenador sea realmente escuchado. ¿Podrán los alemanes controlar ese nivel de emociones? ¿podrán los argentinos aprovecharlas?.
Ellos son jugadores profesionales, con miles de partidos en sus historias, pero una cosa es jugar por un equipo que te paga por hacerlo y otra muy diferente por la tierra a la que uno ama con pasión ciega. Eso también esta relacionado a nuestras emociones más primarias, por eso es que todo esto es tan posible.
Como ven, esto es solo un partido de fútbol, pero mucho de lo que a ellos les pasa, nos pasa a nosotros también, reaccionamos, nos apasionamos, nos la creemos, perdemos los papeles, y luego de la batalla nos preguntamos: ¿por qué lo hicimos? Pues más o menos, ya lo sabemos.

Blgo. Miguel Figueroa I.
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miércoles, 9 de julio de 2014

Alemania 7- Brasil 1 (Análisis psicobiológico)


Y es que todo el mundo lo decía, Brasil es ganable, pero ¿por qué no le ganó México? ¿por qué no lo hizo Colombia? Es que en los cerebros subconscientes de estos equipos el peso de la camiseta brasileña es mayor que para los alemanes. El valor histórico del país llamado Brasil para los latinos es mucho mas alto que para un lejano Alemania. Si entrevistáramos a un jugador Colombiano o mexicano, ellos dirían que pusieron todo para ganar, que en la cancha son 11 contra 11, pero eso no es verdad, porque cuando un jugador entra en la cancha, entran también sus más íntimos temores, sus recuerdos y sus conceptos, uno de ellos pudo haber sido: “Brasil es el mejor del mundo, es grande, por lo tanto, yo soy chico y como soy chico, me comporto de esa manera” El peso de la camiseta no es un mito, en nuestros cerebros se almacenan creencias a manera de esquemas mentales, que nos hacen actuar a favor de ellas. Muchos creen que Brasil es el mejor equipo de Sudamérica, pues los que creen así, actuaran inconscientemente para que eso se mantenga así incluso afectándose a ellos mismos.

Frente a Alemania hubo otro factor, la ausencia psicosocial de Neymar. El rostro de los brasileros y sus reacciones corporales al ver a Neymar llorando de dolor en el partido anterior mostraba la fundamental importancia que le daban ellos a este jugador, es seguro que es extraordinario, pero se vuelve imprescindible cuando todos creen que es imprescindible. Es una cuestión de creencias, las creencias modifican nuestros comportamientos dramáticamente.


La cosa se fortaleció cuando los jugadores brasileños, entraron al estadio con un gorro que decía #somostodosneymar, un intento de apoyarlo pero sin darse cuenta también de socavar sus capacidades. Todos son Neymar, pero en el fondo sabían que ninguno lo era, que él no estaba y que sin él, ellos poco podían hacer, eso se decían, sin siquiera razonarlo, sus cerebros trabajaban solos adorando a una estrella que no los acompañaba. Y claro, no nos olvidemos que frente a Brasil estaba un equipo sincronizado, equilibrado, unificado, extraordinario y claramente superior: Alemania.


Esto es solo un partido de futbol pero un interesante momento para entender que nuestros cerebros y todos sus procesos biopsicosociales modifican nuestro comportamiento de manera profunda e intensa y mucho de lo que hacemos ni siquiera ha pasado por nuestra mente consiente.


Blgo Miguel Figueroa I.