miércoles, 9 de julio de 2014

Alemania 7- Brasil 1 (Análisis psicobiológico)


Y es que todo el mundo lo decía, Brasil es ganable, pero ¿por qué no le ganó México? ¿por qué no lo hizo Colombia? Es que en los cerebros subconscientes de estos equipos el peso de la camiseta brasileña es mayor que para los alemanes. El valor histórico del país llamado Brasil para los latinos es mucho mas alto que para un lejano Alemania. Si entrevistáramos a un jugador Colombiano o mexicano, ellos dirían que pusieron todo para ganar, que en la cancha son 11 contra 11, pero eso no es verdad, porque cuando un jugador entra en la cancha, entran también sus más íntimos temores, sus recuerdos y sus conceptos, uno de ellos pudo haber sido: “Brasil es el mejor del mundo, es grande, por lo tanto, yo soy chico y como soy chico, me comporto de esa manera” El peso de la camiseta no es un mito, en nuestros cerebros se almacenan creencias a manera de esquemas mentales, que nos hacen actuar a favor de ellas. Muchos creen que Brasil es el mejor equipo de Sudamérica, pues los que creen así, actuaran inconscientemente para que eso se mantenga así incluso afectándose a ellos mismos.

Frente a Alemania hubo otro factor, la ausencia psicosocial de Neymar. El rostro de los brasileros y sus reacciones corporales al ver a Neymar llorando de dolor en el partido anterior mostraba la fundamental importancia que le daban ellos a este jugador, es seguro que es extraordinario, pero se vuelve imprescindible cuando todos creen que es imprescindible. Es una cuestión de creencias, las creencias modifican nuestros comportamientos dramáticamente.


La cosa se fortaleció cuando los jugadores brasileños, entraron al estadio con un gorro que decía #somostodosneymar, un intento de apoyarlo pero sin darse cuenta también de socavar sus capacidades. Todos son Neymar, pero en el fondo sabían que ninguno lo era, que él no estaba y que sin él, ellos poco podían hacer, eso se decían, sin siquiera razonarlo, sus cerebros trabajaban solos adorando a una estrella que no los acompañaba. Y claro, no nos olvidemos que frente a Brasil estaba un equipo sincronizado, equilibrado, unificado, extraordinario y claramente superior: Alemania.


Esto es solo un partido de futbol pero un interesante momento para entender que nuestros cerebros y todos sus procesos biopsicosociales modifican nuestro comportamiento de manera profunda e intensa y mucho de lo que hacemos ni siquiera ha pasado por nuestra mente consiente.


Blgo Miguel Figueroa I.

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